Salsa agridulce china casera: receta fácilAMP
Salsa agridulce casera con vinagre, ketchup, soja y jengibre. Lista en unos 15 minutos y perfecta para rollitos,…
RecetaMix
Estos muslos de pollo al curry con leche de coco se cocinan a fuego suave para que la carne quede jugosa y la salsa recoja el sabor de la cebolla, el ajo y el jengibre. Los acompañamos con arroz basmati y un poco de chutney de mango para contrastar el punto especiado. No necesitas ingredientes difíciles: basta con un curry en polvo que te guste y una lata de leche de coco sin azúcar.
Raciones: 4 · Preparación: 15 minutos · Cocción: 40–45 minutos · Tiempo total: 55–60 minutos · Dificultad: fácil.
Seca los muslos con papel de cocina y salpimiéntalos ligeramente. Pica la cebolla y el ajo, y ralla el jengibre. Saca el pollo del frigorífico solo durante el tiempo necesario para preparar el sofrito; no lo dejes reposar durante horas a temperatura ambiente.
Calienta el aceite en una cazuela amplia a fuego medio-alto. Añade los muslos sin apilarlos y dóralos unos 3–4 minutos por cada lado, hasta que la piel tome color. Si la cazuela es pequeña, hazlo en dos tandas. En este momento no hace falta que estén completamente cocinados: terminarán de hacerse en la salsa. Retíralos a un plato.
Baja el fuego a medio. En la misma cazuela, cocina la cebolla durante 5–7 minutos, aprovechando los jugos del pollo. Añade el ajo y el jengibre y remueve unos 30 segundos. Incorpora el curry en polvo, mezcla durante otros 20–30 segundos y evita que las especias se quemen: si la cazuela está demasiado seca, añade una cucharada de caldo.
Vierte la leche de coco y los 240 ml de caldo. Remueve con una cuchara de madera para despegar el fondo de la cazuela y recuperar todo el sabor del sofrito. Devuelve los muslos con sus jugos, dejando la parte más carnosa en contacto con la salsa.
Cuando empiece a hervir, reduce el fuego y cocina con la tapa entreabierta unos 30–40 minutos, dando la vuelta al pollo a mitad de cocción. El tiempo cambia según el tamaño de los muslos; comprueba con un termómetro alimentario que la parte más gruesa, sin tocar el hueso, alcanza al menos 74 °C. Si la salsa espesa demasiado antes de que el pollo esté hecho, añade un poco de agua caliente o caldo.
Saca el pollo un momento si quieres reducir la salsa un par de minutos más. Prueba, corrige de sal y añade unas gotas de lima si buscas más frescor. Sirve sobre arroz basmati caliente, con la salsa por encima y una cucharadita de chutney de mango aparte, para que cada persona ajuste el contraste dulce.
Con contramuslos deshuesados necesitarás menos tiempo de cocción; comprueba igualmente que estén bien hechos. Si quieres una salsa más picante, añade un poco de chile fresco o cayena junto al ajo. Para preparar una comida completa sin chutney, acompaña con pepino fresco y yogur natural, servido aparte para que no se corte dentro de la salsa caliente.
Enfría las sobras sin dejarlas durante horas a temperatura ambiente. Guarda el pollo con su salsa en un recipiente hermético en la nevera durante 2–3 días. Recalienta hasta que esté bien caliente también en el centro, añadiendo unas cucharadas de agua si la salsa se ha espesado. Conserva el arroz cocido por separado, enfríalo rápidamente y consúmelo preferentemente al día siguiente.
Si te gustan las recetas con leche de coco, puedes preparar también nuestra sopa tailandesa Tom Kha GaiAMP, con pollo, lima y hierbas aromáticas.
Si te apetece preparar otra versión, visita nuestro curry vegano de verduras y garbanzosAMP, el curry de gambas al estilo indioAMP y nuestro dahl de lentejas rojas y brócoliAMP. Para completar el menú con un entrante fresco, prueba la ensalada india kachumberAMP.
Sí. La piel aporta grasa y ayuda a dorar, pero no es imprescindible. Ajusta el aceite a la cantidad que deje el pollo en la cazuela y comprueba que no se seque mientras se cocina.
Puedes utilizar una mezcla suave de supermercado o una mezcla más aromática de una tienda de especias. Empieza con una cucharada y ajusta en la siguiente elaboración, porque las mezclas pueden tener intensidades muy diferentes.
Sí, el pollo con salsa se puede congelar en raciones cuando esté frío. Descongélalo en el frigorífico y recalienta completamente antes de servir. La salsa de coco puede separarse ligeramente: remuévela mientras la calientas.
Sigue cocinandoSalsa agridulce casera con vinagre, ketchup, soja y jengibre. Lista en unos 15 minutos y perfecta para rollitos,…
Solomillo de cerdo en salsa hoisin con miel, soja, ajo y jengibre. Receta jugosa, aromática y fácil para…
Los tallarines chinos son un plato popular de la cocina asiática que se puede personalizar fácilmente con diferentes…
Salsa agridulce casera con vinagre, ketchup, soja y jengibre. Lista en unos 15 minutos y perfecta para rollitos,…
Solomillo de cerdo en salsa hoisin con miel, soja, ajo y jengibre. Receta jugosa, aromática y fácil para…
Los tallarines chinos son un plato popular de la cocina asiática que se puede personalizar fácilmente con diferentes…