- Tiempo total
- 1 h 10 min
- Raciones
- Array
- Tipo
- Aperitivo
Estas croquetas de verduras con salsa de yogur y hierbas son una alternativa sencilla cuando quieres aprovechar zanahorias y calabacín. No llevan bechamel: la mezcla se liga con huevo, harina y pan rallado, de modo que quedan más parecidas a unos bocados de verduras crujientes por fuera y tiernos por dentro.
El paso más importante es quitar el exceso de agua del calabacín antes de formar las croquetas. Así no hace falta añadir harina sin control y la masa conserva el sabor de las verduras. La salsa de yogur con limón se prepara mientras reposan en la nevera.
Cantidad: unas 12–14 croquetas medianas. Raciones: 4 como aperitivo o 2–3 como plato principal acompañado de ensalada. Preparación: 25 minutos. Reposo: 20–30 minutos. Cocción: 15–20 minutos, según las tandas. Tiempo total: alrededor de 1 hora.
Ingredientes
Para las croquetas:
- 2 zanahorias medianas, unos 160 g, peladas y ralladas
- 1 calabacín mediano, unos 200 g, rallado
- 1 cebolla mediana, unos 100 g, picada fina
- 2 dientes de ajo pequeños, picados
- 2 huevos medianos
- 50 g de harina de trigo
- Entre 60 y 100 g de pan rallado, según la humedad de las verduras
- Sal y pimienta negra al gusto
- 1 cucharada de aceite de oliva para el sofrito y aceite adicional para freír
Para la salsa de yogur y hierbas:
- 200 g de yogur natural sin azúcar, preferiblemente de textura espesa
- 1 cucharada de zumo de limón, unos 15 ml
- 1 cucharada de perejil fresco picado, o una mezcla de perejil y eneldo
- Sal y pimienta al gusto
- Opcional: un poco de ralladura de limón o medio diente de ajo machacado
Cómo hacer croquetas de verduras sin bechamel
- Ralla y escurre el calabacín. Lava el calabacín y rállalo con un rallador grueso. Añade una pizca de sal y déjalo 10 minutos en un colador. Después, envuélvelo en un paño de cocina limpio y aprieta suavemente hasta extraer la mayor cantidad posible de agua. Este paso evita que la masa quede líquida.
- Prepara el sofrito de verduras. Calienta una cucharada de aceite en una sartén a fuego medio. Pocha la cebolla unos 5 minutos hasta que esté blanda y añade el ajo y la zanahoria rallada. Cocina otros 3–4 minutos, removiendo, y deja templar antes de mezclar con los huevos.
- Haz la masa. Mezcla en un cuenco el calabacín escurrido, las verduras salteadas y los dos huevos batidos. Añade los 50 g de harina y comienza incorporando 60 g de pan rallado. Remueve hasta obtener una mezcla que se pueda coger con una cuchara y dar forma con las manos. Si está demasiado húmeda, añade más pan rallado de cucharada en cucharada, sin superar de entrada los 100 g.
- Forma y enfría las croquetas. Divide la mezcla en unas 12–14 porciones y dales forma de pequeñas croquetas ovaladas, ligeramente aplanadas para que se cocine bien el centro. Colócalas sin amontonar en una bandeja y refrigera entre 20 y 30 minutos para que mantengan mejor la forma.
- Prepara la salsa. Mezcla el yogur natural con el zumo de limón, las hierbas picadas, sal y pimienta. Si quieres, añade un poco de ralladura de limón o una pequeña cantidad de ajo. Reserva la salsa tapada en la nevera mientras terminas las croquetas.
- Fríe por tandas. Calienta una capa de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Coloca unas pocas croquetas y cocínalas aproximadamente 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y el interior quede bien hecho. Gíralas con una espátula con cuidado; si las aprietas demasiado, pueden romperse.
- Escurre y sirve. Pasa las croquetas a una rejilla o a papel absorbente sin apilarlas. Sírvelas aún calientes con la salsa fría de yogur y hierbas. Puedes acompañarlas con una ensalada de tomate y hojas verdes.
Trucos para que las croquetas no se deshagan
El calabacín debe estar bien escurrido. Si omites el colador y el paño, soltará agua al mezclarlo con el huevo. No lo arregles añadiendo cantidades grandes de harina: quedarán pesadas y con menos sabor a verdura.
La masa no debe estar caliente cuando añadas el huevo. Deja templar la zanahoria y la cebolla del sofrito antes de incorporarlas, para que los huevos no cuajen de forma irregular.
Haz una croqueta de prueba. Fríe la primera y comprueba si conserva la forma. Si se abre en la sartén, deja reposar la masa unos minutos más o incorpora un poco de pan rallado antes de formar las demás.
Preguntas frecuentes
¿Estas croquetas llevan bechamel?
No. El huevo, la harina y el pan rallado mantienen unidas las verduras. Si buscas unas croquetas tradicionales con interior cremoso de bechamel, necesitarás otra proporción de ingredientes y un procedimiento diferente.
¿Se pueden hacer al horno?
Sí, aunque quedan diferentes de las fritas. Colócalas ligeramente aplanadas sobre una bandeja con papel de horno, pincélalas con un poco de aceite y hornéalas a unos 200 °C hasta que estén doradas y bien hechas por dentro, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El tiempo dependerá del grosor y del horno.
¿Qué yogur es adecuado para la salsa?
Un yogur natural sin azúcar funciona bien. Si utilizas uno más líquido, puedes escurrirlo unos minutos para evitar una salsa acuosa. El yogur griego natural aporta una textura más espesa.
¿Se pueden dejar preparadas?
Puedes preparar la masa y mantenerla refrigerada hasta dar forma y cocinar las croquetas. Si ya las has frito, recaliéntalas en horno o sartén para recuperar algo de textura; evita mantenerlas fuera de la nevera durante mucho tiempo.
Con qué acompañar estas croquetas
Una ensalada griega para dos resulta un acompañamiento fresco. También puedes servirlas junto con nuestro guacamole casero como aperitivo variado. Para ajustar las cantidades o consultar una estimación nutricional, utiliza la calculadora de calorías.




