Leche frita

Leche frita
Leche frita
Raciones
16 porciones pequeñas

La leche frita casera se prepara con una crema espesa que, una vez fría, se corta, se reboza y se fríe. Esta versión lleva yemas y conserva las cantidades de leche, azúcar y maicena de nuestra receta original. La clave está en cocer bien la crema y esperar a que esté firme antes de cortarla.

Rendimiento orientativo: 16 porciones pequeñas. Preparación y cocción: unos 40 minutos, más el enfriado y al menos 4 horas de nevera. Los tiempos dependen del grosor de la crema.

Ingredientes de la leche frita

  • 1 litro de leche entera
  • 3 yemas de huevo
  • 200 g de azúcar
  • 100 g de maicena (almidón de maíz)
  • 1 rama de canela y la piel de medio limón, sin la parte blanca
  • Para rebozar: unos 60 g de harina y 2 huevos batidos; añade más si se agotan
  • Aceite de girasol o de oliva suave para freír
  • Para terminar: 3 cucharadas de azúcar y 1 cucharadita de canela molida

Cómo hacer leche frita paso a paso

  1. Reserva 200 ml de leche fría. Calienta los 800 ml restantes con el azúcar, la canela y la piel de limón. Cuando empiece a humear y esté a punto de hervir, aparta, tapa y deja infusionar 10 minutos. Retira la canela y la piel.
  2. Disuelve la maicena en la leche fría reservada hasta que no queden grumos. Incorpora las yemas y mezcla. Vierte poco a poco un cucharón de leche caliente mientras remueves, y devuelve la mezcla al cazo.
  3. Cocina a fuego medio-bajo sin dejar de remover, llegando al fondo y a las esquinas. Cuando espese y aparezcan burbujas lentas, continúa unos 2 minutos a fuego suave: debe quedar una crema densa, no una natilla líquida.
  4. Extiende la crema en una fuente ligeramente engrasada, formando una capa de unos 2 cm. Cubre la superficie con film apto para contacto con alimentos calientes. Deja que pierda el calor y refrigera al menos 4 horas, o hasta que esté completamente fría y firme.
  5. Corta en porciones. Pasa cada una por una capa fina de harina y después por huevo batido. Fríe por tandas en aceite a unos 170–175 °C, hasta dorar ambos lados. Evita amontonar las piezas y gíralas con una espátula.
  6. Escurre sobre papel absorbente. Mezcla el azúcar y la canela del acabado y pasa las porciones por esta mezcla cuando estén templadas. Sirve templadas o frías.

Por qué la leche frita queda blanda y cómo evitarlo

Si la crema se desparrama al cortarla, le ha faltado cocción, frío o ambas cosas. No intentes solucionarlo añadiendo harina al rebozado: primero necesita estar firme. Mide la maicena con una báscula y no cortes la crema templada. Si ya está fría y sigue líquida, puedes devolverla al cazo y cocinarla un poco más antes de enfriarla de nuevo.

Prepararla con antelación y servirla

Puedes dejar la crema preparada en la nevera la víspera y freír las porciones al día siguiente. Guarda las sobras tapadas en frío; el rebozado pierde textura con el reposo. Si buscas otro dulce de sartén, prueba las torrijas de leche para dos. Para alternar con un postre de horno, tienes el coulant de chocolate.

¿Se puede hacer sin yemas?

Existen versiones sin yemas, pero esta receta está formulada con ellas. Omitirlas cambia el sabor y la textura; no hace falta añadir las claras sobrantes a la crema.