Bocaditos de cordero crujientes para dos

Bocaditos de cordero crujientes rebozados
Tiempo total
35 min
Raciones
2 raciones
Tipo
Carnes y aperitivos

Estos bocaditos de cordero crujientes son una forma sencilla de convertir carne picada de cordero en un aperitivo o segundo plato para dos. La receta antigua de esta página los llamaba “fritos de cordero belgas”, pero no hemos encontrado una especialidad belga claramente identificable con ese nombre; por eso mantenemos la idea original de la receta, pero con un nombre descriptivo y más preciso.

La carne se mezcla con cebolla, ajo y hierbas, se forma en porciones pequeñas y se reboza antes de freír. El resultado recuerda a unas pequeñas tortitas de cordero: crujientes por fuera y jugosas por dentro.

Ingredientes para 2 personas

  • 350 g de carne picada de cordero
  • 1/2 cebolla pequeña, muy picada
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de perejil fresco picado
  • 1 cucharada de menta fresca picada, opcional
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • Sal y pimienta negra
  • 2 cucharadas de harina
  • 1 huevo
  • 60-70 g de pan rallado
  • Aceite para freír

Cómo hacer bocaditos de cordero crujientes

1. Prepara la mezcla de carne

Pon la carne picada en un bol. Añade la cebolla muy picada, el ajo rallado o picado fino, perejil, menta si la utilizas, comino, sal y pimienta.

Mezcla solo hasta integrar los ingredientes. No amases en exceso para que la carne no quede demasiado compacta.

2. Forma porciones pequeñas

Divide la mezcla en 8-10 porciones y dales forma de pequeñas tortitas, de unos 1,5 cm de grosor. Procura que todas tengan un tamaño parecido para que se cocinen de manera uniforme.

Manos formando porciones de carne picada antes de rebozarlas
Forma porciones pequeñas y del mismo grosor para facilitar una cocción uniforme. Foto: Anatoly Maltsev (Unsplash).

3. Reboza

Coloca la harina, el huevo batido y el pan rallado en tres recipientes. Pasa cada porción primero por harina, después por huevo y finalmente por pan rallado, cubriendo bien toda la superficie.

4. Fríe por tandas

Calienta aproximadamente 1 cm de aceite en una sartén a fuego medio. Fríe los bocaditos en tandas pequeñas durante unos 3-4 minutos por cada lado, ajustando el fuego para que el rebozado se dore sin quemarse.

Al tratarse de carne picada, el interior debe quedar completamente cocinado. Si utilizas termómetro de cocina, busca una temperatura interna de alrededor de 71 ºC.

5. Escurre y sirve

Retira los bocaditos y déjalos sobre papel absorbente o una rejilla durante un par de minutos.

Salsa rápida de yogur para acompañar

Mezcla 125 g de yogur natural con una cucharadita de zumo de limón, medio diente de ajo rallado, una pizca de sal y un poco de menta o perejil. Sirve la salsa fría al lado, no sobre el rebozado, para conservarlo crujiente.

Cómo hacerlos menos grasos

Puedes cocinarlos en horno a 210 ºC durante aproximadamente 15-18 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción y pulverizando ligeramente la superficie con aceite. También funcionan en freidora de aire; el tiempo dependerá del modelo y del tamaño de las piezas.

Variantes

Puedes añadir ralladura de limón, cilantro, pimentón o una pizca de chile a la mezcla. Si no te gusta la menta, omítela: el perejil y el comino ya aportan bastante aroma.

Si te apetece otra receta de cordero, prueba las albóndigas de cordero con salsa o nuestro guiso de cordero marinado.

Conservación

Los bocaditos están mejor recién hechos. Si sobran, guárdalos en el frigorífico un máximo de 1-2 días y recaliéntalos en horno o freidora de aire para recuperar parte del crujiente.

Preguntas frecuentes

¿Puedo prepararlos con antelación?

Puedes formar y rebozar las piezas unas horas antes, mantenerlas tapadas en el frigorífico y freírlas justo antes de servir.

¿Se pueden congelar?

Sí. Congélalos ya formados y rebozados, separados primero en una bandeja. Después pásalos a una bolsa. Cocina completamente desde congelado, ajustando el tiempo para que el centro alcance una temperatura segura.

¿Puedo usar otra carne?

Sí. La misma técnica sirve para ternera o una mezcla de ternera y cerdo, aunque el sabor será diferente.

Una receta sencilla que conserva la idea de los antiguos fritos de carne, pero con una descripción más clara, cantidades precisas y una cocción fácil de controlar.