Perdices escabechadas para dos: receta en cazuela

Perdices escabechadas para dos en cazuela
Tiempo total
1 h 20 min
Raciones
2 raciones
Cocina
Española
Tipo
Caza

Las perdices escabechadas para dos son una receta de caza que mejora con el reposo. La carne se dora primero y después se cocina lentamente con cebolla, zanahoria, ajo, vino, vinagre y hierbas aromáticas hasta quedar tierna y bien impregnada del escabeche.

Esta versión está pensada específicamente para dos comensales y para cocinarse en una cazuela doméstica. Si buscas una explicación más amplia del método tradicional, puedes consultar también nuestra perdiz escabechada tradicional.

Ingredientes para 2 personas

  • 2 perdices limpias
  • 1 cebolla mediana
  • 1 zanahoria grande
  • 4 dientes de ajo
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 100 ml de vinagre de vino blanco
  • 150 ml de agua o caldo de ave suave
  • 80 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 hoja de laurel
  • 1 ramita de tomillo
  • 8-10 granos de pimienta negra
  • Sal al gusto

Cómo hacer perdices escabechadas para dos

1. Sazona y dora las perdices

Seca bien las perdices con papel de cocina y sazónalas. Calienta la mitad del aceite en una cazuela donde quepan ajustadas y dóralas por todos los lados durante unos 6-8 minutos en total. No buscamos cocinarlas todavía, sino crear una superficie dorada que aporte sabor al escabeche.

Retíralas y resérvalas.

2. Cocina las verduras

Corta la cebolla en juliana y la zanahoria en rodajas finas. Añade el resto del aceite a la cazuela junto con los dientes de ajo enteros y ligeramente aplastados. Cocina cebolla y zanahoria a fuego medio-bajo durante 8-10 minutos, sin dejar que se quemen.

Cebolla y zanahoria cocinándose para preparar el escabeche de perdiz
La cebolla y la zanahoria se cocinan suavemente antes de añadir los líquidos del escabeche. Foto: Katherine St-Pierre (Unsplash).

3. Añade los aromáticos y los líquidos

Incorpora el laurel, el tomillo y los granos de pimienta. Vierte el vino blanco y deja hervir 2 minutos. Añade después el vinagre y el agua o caldo.

4. Cocina las perdices lentamente

Devuelve las perdices a la cazuela. El líquido no tiene que cubrirlas por completo, pero sí llegar aproximadamente a media altura. Tapa y cocina a fuego suave entre 45 y 60 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.

El tiempo dependerá del tamaño y de si se trata de perdiz de granja o de caza. Comprueba la ternura pinchando en la zona más gruesa del muslo; si sigue dura, prolonga la cocción en tandas de 10 minutos.

5. Enfría dentro del escabeche

Cuando estén tiernas, apaga el fuego y deja que las perdices se templen dentro del líquido. Este paso es importante: al enfriarse absorben parte de los aromas y el sabor queda más equilibrado.

6. Deja reposar antes de servir

Pásalas junto con verduras y escabeche a un recipiente limpio y guárdalas en el frigorífico. Están buenas el mismo día, pero suelen ganar sabor después de 12-24 horas de reposo.

Cómo servirlas

Puedes servirlas templadas o a temperatura ambiente, acompañadas de su cebolla y zanahoria. Una ensalada verde, unas patatas cocidas o un poco de pan son suficientes para completar el plato.

Claves para un buen escabeche

  • No quemes el ajo ni la cebolla: un sofrito demasiado tostado puede amargar el líquido.
  • Controla el vinagre: 100 ml dan acidez sin dominar completamente el sabor de la perdiz.
  • Cocina a fuego suave: una ebullición fuerte endurece la carne y evapora demasiado líquido.
  • Deja reposar: el escabeche mejora claramente después de unas horas.

Conservación

Una vez frías, guarda las perdices completamente refrigeradas y bien cubiertas por el escabeche. Consúmelas en 3-4 días. Esta receta doméstica no está planteada como una conserva esterilizada de larga duración.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar perdiz congelada?

Sí. Descongélala lentamente en el frigorífico y sécala bien antes de dorarla.

¿Puedo sustituir el vino blanco?

Puedes aumentar ligeramente el agua o caldo. El vino aporta aroma, pero no es imprescindible para que el escabeche funcione.

¿Por qué está mejor al día siguiente?

Durante el reposo la carne se impregna de los aromas del vinagre, las verduras y las hierbas, y la acidez se integra mejor con el resto de sabores.

Una receta perfecta para preparar con antelación: el trabajo principal se hace en la cazuela y el reposo termina de redondear el plato.