Sopa paraguaya para dos: jugosa y con queso

Porción de sopa paraguaya, pastel salado de harina de maíz, queso y cebolla
Sopa Paraguaya
Tiempo total
70 min
Raciones
2
Cocina
Paraguaya
Tipo
Acompañamiento

La sopa paraguaya no se sirve con cuchara: es un pastel salado de maíz, queso y cebolla, dorado por fuera y tierno por dentro. Esta versión está ajustada para dos personas, de modo que puedas prepararla en una fuente pequeña sin quedarte con una bandeja enorme.

El detalle que cambia el resultado es pochar la cebolla con paciencia y usar harina de maíz amarilla fina, sin precocer. No es maicena, ni harina precocida para arepas, ni polenta gruesa. Con el queso adecuado y una cocción moderada queda húmeda, pero se puede cortar en porciones.

Raciones: 2 como plato principal o 4 como guarnición. Preparación: 20 minutos. Horno: 35–45 minutos. Reposo: 10 minutos. Tiempo total: 65–75 minutos. Molde: de unos 16 × 12 cm, preferentemente de 3–4 cm de profundidad.

Ingredientes para hacer sopa paraguaya para dos

  • 120 g de harina de maíz amarilla fina, sin precocer (harina paraguaya si la encuentras)
  • 130 g de queso Paraguay desmenuzado o, como adaptación, queso fresco de vaca poco húmedo
  • 1 cebolla mediana, aproximadamente 120 g
  • 1 huevo grande
  • 160 ml de leche entera, más 1–2 cucharadas si la mezcla queda demasiado espesa
  • 20 ml de aceite suave o 20 g de manteca de cerdo, más un poco para el molde
  • Sal al gusto, según lo salado que sea el queso

Antes de empezar: comprueba la etiqueta de la harina. La maicena es almidón de maíz y no sirve para esta receta; la harina precocida para arepas absorbe el líquido de otra manera. Si no encuentras queso Paraguay, usa un queso fresco firme o combina uno fresco poco húmedo con un poco de semicurado suave. No hace falta añadir pimienta ni especias para que sepa bien.

Cómo hacer sopa paraguaya paso a paso

  1. Pocha la cebolla. Pélala y córtala fina. Calienta el aceite en una sartén a fuego medio-bajo y cocina la cebolla unos 10–15 minutos con una pizca de sal, removiendo de vez en cuando. Debe quedar blanda y transparente, no tostada. Retírala y deja que se temple; conserva el aceite de la sartén.
  2. Prepara el horno y el molde. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa una fuente pequeña de unos 16 × 12 cm. Si tu molde es mucho más grande, la sopa quedará demasiado fina y tardará menos en cocerse.
  3. Mezcla los ingredientes líquidos. Bate el huevo en un cuenco amplio hasta que quede espumoso. Añade la leche, la cebolla templada con su aceite y una pequeña cantidad de sal. Recuerda que el queso ya aporta sal.
  4. Incorpora el maíz y el queso. Añade la harina de maíz poco a poco mientras remueves para evitar grumos. Incorpora el queso desmenuzado y mezcla. Debe quedar una masa espesa pero húmeda, que cae lentamente de la cuchara. Si está demasiado compacta, añade un poco más de leche. Déjala reposar 5 minutos para que se hidrate la harina.
  5. Hornea hasta que cuaje. Pasa la mezcla al molde y repártela sin aplastarla. Hornea unos 35–45 minutos, hasta que la superficie tenga color dorado y el centro esté firme al mover suavemente la fuente. Pincha el centro: no debe salir masa líquida, aunque puede haber migas húmedas. El tiempo depende del grosor y de cada horno.
  6. Deja reposar y corta. Saca la fuente del horno, espera unos 10 minutos y corta en cuadrados. El interior tiene que quedar jugoso y mantener la forma al servirlo. Puedes comerla tibia, sola o acompañando una carne a la plancha y una ensalada.

Tres claves para que no quede seca

No dores demasiado la cebolla. Cocinarla despacio aporta dulzor y humedad. Añade a la mezcla también la grasa de la sartén: forma parte de las proporciones de esta receta.

Vigila el grosor. Con estas cantidades, una fuente pequeña funciona mejor que una bandeja grande. Comprueba la cocción antes si has extendido la masa en una capa fina.

Elige bien la harina. La harina de maíz fina sin precocer da una textura distinta de la polenta gruesa y de la harina para arepas. Sustituir una por otra sin ajustar el líquido puede dejar la sopa seca o gomosa.

Preguntas frecuentes sobre la sopa paraguaya

¿Por qué se llama sopa si es sólida?

En la mesa se presenta como una torta o pastel salado de maíz y queso que se corta en porciones. No es una sopa líquida: se come con tenedor o incluso con la mano cuando está fría.

¿Puedo prepararla con antelación?

Sí. Déjala enfriar antes de guardarla en un recipiente cerrado en la nevera. Para servirla al día siguiente, calienta una porción en el horno a temperatura moderada, tapada al principio para que no se reseque.

¿La sopa paraguaya es igual que la chipa guasu?

No. La sopa paraguaya utiliza harina de maíz, mientras que la chipa guasu se prepara con granos de maíz tierno y tiene otra textura. Y ninguna de las dos lleva la misma masa que la chipa de almidón y queso.

En Paraguay hay diferentes proporciones y formas familiares de preparación. Si te interesa comparar, el Ministerio de Salud de Paraguay publica otra versión para preparar en casa, con las cantidades ajustadas para una bandeja grande.

Para completar una comida paraguaya

Puedes acompañar la sopa paraguaya con una milanesa paraguaya de ternera o servir unas chipas de almidón y queso recién hechas como aperitivo.