- Raciones
- 2 raciones abundantes o 4 guarniciones
Este tabulé con cuscús es una adaptación fácil con perejil, tomate, pepino, limón y aceite de oliva. El tabulé libanés tradicional se prepara con bulgur y abundantes hierbas; aquí mantenemos el cuscús de la receta original y explicamos cómo evitar que quede apelmazado.
Raciones: 2 abundantes o 4 como guarnición. Tiempo orientativo: 20 minutos, más el enfriado del cuscús. Utiliza una taza de 240 ml para medir todos los ingredientes.
Tabulé con cuscús y tabulé libanés: qué cambia
El bulgur es trigo partido y precocido; el cuscús se elabora con sémola. No se hidratan necesariamente con la misma cantidad de agua. Si prefieres usar bulgur, sigue su envase y mantén una proporción generosa de perejil; no sustituyas automáticamente los tiempos del cuscús. En esta adaptación el pepino aporta un contraste crujiente.
Ingredientes del tabulé con cuscús
Para 2 raciones abundantes o 4 acompañamientos:
- 1 taza de cuscús
- 2 tazas de perejil picado
- 1 taza de tomate picado
- 1 taza de pepino picado
- 1/4 taza de jugo de limón
- 1/4 taza de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Preparación paso a paso
- Hidrata el cuscús con la cantidad de agua y el tiempo indicados en el envase. Separa los granos con un tenedor y extiéndelos en una fuente para que se enfríen antes de añadir las hierbas.
- Lava y seca muy bien el perejil. Retira los tallos gruesos y pica las hojas a cuchillo. Corta el tomate y el pepino en dados pequeños; si tienen muchas semillas acuosas, retira parte de ellas.
- Mezcla el zumo de limón con el aceite, una pizca de sal y pimienta. Reserva parte del aliño para ajustar después: el tamaño y la acidez de los limones varían.
- Junta el cuscús frío, el perejil, el tomate y el pepino. Añade el aliño poco a poco y mezcla con un tenedor sin aplastar los granos.
- Prueba antes de añadir el aliño restante. Sirve fresco o guarda tapado en la nevera hasta el momento de comer.
Trucos para que quede suelto y fresco
No mezcles el perejil con el cereal caliente: perderá textura y frescura. Un cuscús demasiado húmedo no se arregla añadiendo más aceite; conviene medir el agua desde el principio. Si la ensalada reposa, remueve antes de servir porque el aliño se acumula en el fondo.
Variantes y acompañamientos
Puedes añadir unas hojas de hierbabuena o una cebolleta pequeña picada. El bulgur y el cuscús contienen trigo; para una versión con otro cereal, utiliza quinoa cocida y fría, sabiendo que ya será otra adaptación. También puedes probar nuestra ensalada de quinoa y verduras asadas. Para alternar ensaladas frescas, tienes la ensalada Waldorf.
Cómo adelantar la preparación
Prepara el cuscús, enfríalo y guárdalo tapado en la nevera; reserva las hierbas secas y las verduras por separado. Mezcla y aliña cerca del momento de servir para que el tomate no suelte tanta agua. La ensalada ya mezclada está mejor el mismo día.




