Esta crema de brócoli con crujiente de jamón y queso de cabra combina una base suave de verduras con dos acabados que aportan contraste: el jamón se añade justo al servir para que siga crujiente y el queso se desmenuza sobre la crema caliente. Es una forma de preparar brócoli sin complicaciones y aprovechar sus tallos tiernos.
Raciones: 4 · Preparación: 15 minutos · Cocción: 25 minutos · Tiempo total: 40 minutos · Dificultad: fácil.
Ingredientes para 4 personas
- 2 cabezas medianas de brócoli, con sus tallos tiernos (aprox. 850 g–1 kg)
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 1 litro de caldo de pollo suave o de verduras
- 240 ml de nata para cocinar
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 4 lonchas de jamón serrano
- 100 g de queso de cabra, desmenuzado
- Unas hojas de albahaca fresca para terminar
- Sal y pimienta negra al gusto
Cómo hacer crema de brócoli paso a paso
1. Preparar el brócoli y el sofrito
Separa el brócoli en floretes de tamaño parecido. Pela la parte exterior más fibrosa del tallo y corta el interior tierno en dados pequeños, para que se cocine al mismo tiempo. Pica la cebolla y el ajo. Calienta el aceite en una cazuela, añade la cebolla con una pizca de sal y cocina 6–8 minutos a fuego medio, sin dejar que se tueste. Incorpora el ajo y remueve durante 30 segundos.
2. Cocer la verdura sin apagar su sabor
Añade los tallos, los floretes y el caldo. Lleva a ebullición suave, baja el fuego y cocina aproximadamente 10–12 minutos, hasta que el brócoli esté tierno al pincharlo. Evita cocerlo mucho más tiempo del necesario: perderá color y el sabor será más intenso. Reserva un vaso de caldo antes de triturar para controlar la textura.
3. Triturar y ajustar la cremosidad
Tritura con una batidora de mano hasta que no queden trozos. Añade la nata y mezcla a fuego suave durante 2 minutos, sin dejar que hierva con fuerza. Si la crema queda demasiado espesa, incorpora parte del caldo reservado; si queda líquida, deja reducir unos minutos sin tapar. Prueba antes de añadir sal: el jamón y el queso ya aportan bastante.
4. Preparar el crujiente de jamón
Mientras la crema termina de hacerse, coloca las lonchas de jamón en una sartén antiadherente sin aceite y calienta a fuego medio hasta que estén secas y algo doradas, unos 2–3 minutos por cada lado según el grosor. Pásalas a papel de cocina. Al enfriarse se vuelven más crujientes: rómpelas en trozos justo antes de servir.
5. Servir con el queso de cabra
Reparte la crema caliente en cuatro cuencos. Añade el queso de cabra desmenuzado, los trocitos de jamón y unas hojas de albahaca. Incorpora el crujiente en el último momento, no mientras cuece la sopa, para que conserve su textura.
Tres claves para que quede suave
- No desperdicies todo el tallo. Su parte interior es tierna, tiene un sabor suave y ayuda a dar cuerpo sin usar harina.
- Reserva el caldo. Es más fácil aligerar una crema espesa al final que arreglar otra que ha quedado demasiado líquida.
- Deja el crujiente para el final. Si el jamón permanece varios minutos dentro de la crema, absorbe humedad y deja de crujir.
Variaciones y sustituciones
Para una versión vegetariana, utiliza caldo de verduras y sustituye el jamón por semillas tostadas o picatostes; comprueba además que el queso sea apto para vegetarianos. Si buscas una crema más ligera, reduce la nata y añade una patata pequeña durante la cocción para dar cuerpo. El queso puede sustituirse por yogur natural espeso añadido fuera del fuego, aunque el sabor será diferente.
Conservación y recalentado
Guarda la crema sin el jamón ni el queso en un recipiente cerrado en el frigorífico y consúmela en 2–3 días. Caliéntala a fuego suave, removiendo y añadiendo un poco de agua o caldo si ha espesado. Conserva por separado los ingredientes crujientes y añádelos en el momento de comer.
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Preguntas frecuentes
¿Puedo prepararla sin nata?
Sí. Tritura la verdura con parte del caldo y una patata pequeña cocida con el brócoli, o utiliza una bebida vegetal sin azúcar que admita cocinarse. Añade el líquido de a poco hasta conseguir la consistencia que prefieras.
¿Sirve el brócoli congelado?
Sí. Incorpóralo sin descongelar a la cazuela y ajusta unos minutos el tiempo de cocción; comprueba con un tenedor antes de triturar.




