Sopa de cebolla francesa gratinada para dos

Sopa de cebolla francesa gratinada con pan tostado y queso fundido
Sopa de Cebolla
Tiempo total
1 h 15 min
Raciones
2
Cocina
Francesa
Tipo
Sopa

La sopa de cebolla gratinada es uno de los grandes clásicos de la cocina francesa. Lo que le da sabor no es añadir muchos ingredientes, sino cocinar la cebolla despacio hasta que quede dorada y dulce. Esta versión para dos personas termina con pan tostado y queso fundido, y se puede hacer con caldo de carne o de verduras.

Raciones: 2. Preparación: 15 minutos. Caramelización de la cebolla: 30–40 minutos. Cocción del caldo: 15–20 minutos. Gratinado: 3–5 minutos. Tiempo total: entre 65 y 80 minutos.

Ingredientes para sopa de cebolla francesa para dos

  • 400 g de cebolla, unas 2–3 cebollas grandes
  • 25 g de mantequilla
  • 10 ml de aceite de oliva, unas 2 cucharaditas
  • 500 ml de caldo de carne o de verduras suave, preferiblemente bajo en sal
  • 60 ml de vino blanco seco, opcional; para una versión sin alcohol utiliza 60 ml más de caldo
  • 2 rebanadas de pan de unos 1,5 cm de grosor, preferiblemente de un día anterior
  • 50–60 g de queso gruyer o emmental rallado
  • 1 ramita pequeña de tomillo o 1 hoja de laurel, opcionales
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • 1 cucharadita de harina de trigo, opcional, si prefieres una sopa algo más espesa

Antes de empezar: corta toda la cebolla en juliana fina de grosor parecido. Si utilizas una cazuela muy pequeña, cocínala en dos tandas para que no se cueza en su propia agua. Necesitarás recipientes resistentes al horno si quieres gratinar el queso sobre la sopa; si no los tienes, puedes fundir el queso sobre el pan en una bandeja y colocarlo después sobre cada cuenco.

Cómo preparar sopa de cebolla gratinada paso a paso

  1. Corta y prepara la cebolla. Pela las cebollas y córtalas en medias lunas finas. Calienta la mantequilla y el aceite a fuego medio-bajo en una cazuela amplia de fondo grueso.
  2. Carameliza sin prisas. Añade la cebolla con una pizca de sal y cocínala entre 30 y 40 minutos, removiendo cada pocos minutos. Primero quedará transparente y soltará agua; después irá tomando un color dorado oscuro. Si se pega o dora de golpe, baja el fuego y añade una cucharada de agua para despegar los jugos, en lugar de quemarla.
  3. Desglasa y añade el caldo. Si utilizas vino blanco, viértelo cuando la cebolla esté bien dorada y deja hervir unos 2–3 minutos. Si prefieres una sopa sin alcohol, utiliza una pequeña cantidad del caldo. Incorpora el resto de los 500 ml, el tomillo o laurel si lo usas y un poco de pimienta. Si quieres espesar ligeramente, añade antes una cucharadita de harina a la cebolla y remueve durante un minuto.
  4. Deja hervir suavemente. Cocina con la cazuela parcialmente tapada unos 15–20 minutos para que el caldo tome el sabor de la cebolla. Prueba de sal al final, sobre todo si el caldo y el queso ya la contienen. Retira las hierbas aromáticas.
  5. Tuesta el pan. Mientras termina la sopa, tuesta las rebanadas en el horno, la tostadora o una sartén seca. Deben estar doradas y relativamente firmes para que no se deshagan nada más tocar el caldo.
  6. Gratina el queso. Precalienta el grill del horno. Reparte la sopa en dos cuencos que sean aptos para el horno, coloca una tostada en cada uno y cúbrela con el queso rallado. Gratina entre 3 y 5 minutos, vigilando continuamente, hasta que el queso se funda y tenga puntos dorados. Si tus cuencos no son aptos para horno, gratina solo las tostadas con queso en una bandeja.
  7. Sirve con cuidado. Retira los cuencos con guantes, colócalos sobre salvamanteles y deja que reposen un par de minutos. La sopa y los recipientes conservan mucho calor.

Cómo lograr una cebolla dulce y un caldo sabroso

No aceleres la caramelización con fuego alto. La cebolla necesita tiempo para perder agua y desarrollar sabor. Si se ennegrece demasiado pronto, amarga y altera toda la sopa.

Controla la sal. Los caldos preparados y el queso ya pueden aportar bastante. Es preferible rectificar justo antes del gratinado.

Usa pan previamente tostado. El pan del día anterior soporta mejor el caldo y mantiene la capa de queso en la superficie.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer sopa de cebolla sin vino?

Sí. Sustituye el vino por caldo. La clave del sabor es la cebolla dorada; el vino es opcional y no es necesario para que la sopa salga bien.

¿Qué queso va mejor para gratinar?

El gruyer ofrece un sabor intenso y funde bien; el emmental es una alternativa más suave y fácil de encontrar. Ambos funcionan mejor rallados justo antes de hornear.

¿Se puede preparar el día anterior?

Sí. Guarda la sopa sin el pan ni el queso en un recipiente tapado en la nevera. Caliéntala y gratina la tostada solo cuando vayas a servirla.

¿Cuánto tarda realmente en hacerse?

Cuenta entre una hora y una hora y veinte minutos en total. Aunque la cocción del caldo sea breve, caramelizar la cebolla de forma uniforme requiere entre 30 y 40 minutos.

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