Chuletas de cordero a la menta: receta fácil y jugosa

Chuletas de cordero a la menta con ajo, mostaza y miel
Chuletas de cordero a la menta de Irlanda
Tiempo total
40 min
Raciones
2 raciones
Cocina
Británica e irlandesa
Tipo
Carnes

Estas chuletas de cordero a la menta combinan el sabor intenso del cordero con una mezcla fresca de menta, ajo, mostaza y un toque de miel. Es una receta sencilla para dos personas que se prepara en poco tiempo y funciona muy bien para una comida especial sin complicarse.

La menta es un acompañamiento clásico del cordero en la cocina británica e irlandesa. Aquí la usamos en una marinada rápida que aporta frescor sin ocultar el sabor de la carne.

Ingredientes para 2 personas

  • 4 chuletas de cordero
  • 20 g de hojas de menta fresca
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 1 cucharadita de miel
  • Sal y pimienta negra al gusto

Cómo hacer chuletas de cordero a la menta

  1. Prepara la marinada. Pica muy fina la menta y el ajo. Mézclalos con el aceite, la mostaza, la miel, sal y pimienta.
  2. Marina las chuletas. Unta bien la carne por ambos lados y deja reposar entre 20 y 30 minutos a temperatura de nevera.
  3. Calienta la sartén. Usa una sartén gruesa o plancha y deja que esté bien caliente antes de añadir la carne.
  4. Dora las chuletas. Cocina 2-3 minutos por cada lado para piezas finas. Si son gruesas, añade unos minutos más a fuego medio hasta alcanzar el punto que prefieras.
  5. Deja reposar. Retira las chuletas y espera 3-5 minutos antes de servir para que los jugos se redistribuyan.

Consejos para que queden jugosas

  • No pongas demasiadas chuletas a la vez: si la sartén pierde temperatura, la carne se cuece en lugar de dorarse.
  • La miel puede caramelizar rápido, por lo que conviene controlar el fuego durante los últimos minutos.
  • Si prefieres un sabor más fresco, reserva una cucharada de menta picada y añádela justo al servir.

Con qué acompañarlas

Quedan especialmente bien con patatas asadas, puré de patata, verduras salteadas o una ensalada sencilla. También puedes servirlas con una salsa de yogur y limón si buscas un contraste más fresco.

Conservación

Guarda las chuletas ya cocinadas en un recipiente hermético en la nevera y consúmelas preferiblemente en 1-2 días. Recalienta a fuego suave para evitar que se resequen.

Si quieres ajustar las cantidades a tus raciones, puedes usar nuestra calculadora de calorías y raciones. También puedes explorar más ideas en recetas de carne.