Lombarda a la San QuintínAMP
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Un buen bhaji de cebolla tiene los bordes dorados, la cebolla tierna y una capa fina de harina de garbanzo que cruje al morder. Es uno de esos aperitivos que conviene llevar a la mesa recién hechos. Esta versión casera, para dos personas, utiliza especias fáciles de encontrar y explica cómo conseguir una masa que se adhiera sin quedar pesada.
Raciones: 2 (aproximadamente 8 bhajis pequeños). Preparación: 20 minutos. Cocción: 15 minutos. Total: 35 minutos. Dificultad: fácil.
Pela las cebollas, pártelas por la mitad y córtalas en medias lunas finas, de unos 2–3 mm. Sepáralas con los dedos. No hace falta dejarlas en aros enteros: las tiras se entrelazan y forman esos bordes irregulares que quedan crujientes.
En un bol amplio, junta la harina de garbanzo, el comino, el cilantro molido, la cúrcuma, la sal y el chile, si lo utilizas. Añade primero 80 ml de agua fría y remueve. Debe quedar una pasta espesa, no una masa líquida de tortitas. Si todavía quedan zonas secas, incorpora el resto del agua de cucharada en cucharada.
Agrega la cebolla y el cilantro fresco y mezcla con una cuchara, procurando que todas las tiras queden ligeramente recubiertas. No debe sobrar una piscina de masa en el fondo del bol: añade una cucharadita más de harina de garbanzo si la mezcla ha quedado demasiado fluida.
Calienta 3–4 cm de aceite en una sartén honda o cazo a 175–180 °C. Si no tienes termómetro, prueba con una gota de masa: debe subir formando burbujas constantes, sin oscurecer enseguida. Coloca porciones pequeñas de cebolla con dos cucharas y fríelas durante unos 3–4 minutos en total, girándolas cuando estén doradas. Evita amontonarlas; si el aceite se enfría, absorben más grasa y pierden textura.
Saca los bhajis con una espumadera y déjalos sobre una rejilla o papel de cocina. Añade una pizca de sal si la necesitan y llévalos a la mesa calientes. Quedan muy bien con yogur natural mezclado con zumo de limón y menta, o con un chutney.
Se puede probar, pero la textura será diferente: son fritos de masa húmeda y en la freidora de aire tienden a quedar menos uniformes. Para adaptarlos, forma porciones compactas, pincela ligeramente con aceite y cocina a 190 °C unos 12–16 minutos, girándolas a mitad y comprobando que estén cocinadas por dentro.
Están mejor recién fritos. Si sobran, guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera y consúmelos en 24 horas. Caliéntalos en horno o freidora de aire a 190 °C durante unos minutos para recuperar parte del crujiente.
El garbanzo no contiene gluten de forma natural, pero si necesitas evitarlo por motivos médicos, comprueba que la harina esté etiquetada sin gluten para descartar contaminación cruzada.
Para preparar una mesa india completa, acompáñalos de nuestras pakoras de verdurasAMP o del dahl de lentejas rojas y brócoliAMP. También puedes usar la calculadora de calorías por ingredientes para ajustar las cantidades a tus raciones.
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