- Tiempo total
- 15 min
- Raciones
- 2 raciones como tapa
Las gambas al ajillo se hacen con pocos ingredientes: gambas, ajo, aceite de oliva y, si te gusta, cayena. Para que queden jugosas hay que secarlas bien y retirarlas en cuanto estén cocinadas, sin esperar a que se doren como una carne.
Raciones: 2 como tapa. Preparación: unos 10 minutos con las gambas peladas. Cocción: unos 5 minutos. Total orientativo: 15 minutos, sin contar la descongelación.
Ingredientes de las gambas al ajillo para dos
- 250 g de gambas crudas, pesadas ya peladas
- 2 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite de oliva (45 ml)
- 1 cayena pequeña, opcional y al gusto
- Sal al gusto
- 1 cucharadita de perejil fresco picado, opcional
Cómo hacer gambas al ajillo paso a paso
- Si usas gambas congeladas, descongélalas previamente en la nevera dentro de un recipiente. Escúrrelas y sécalas con papel de cocina. Retira el intestino si lo ves y pela los ajos; córtalos en láminas de grosor parecido.
- Pon el aceite, los ajos y la cayena en una sartén pequeña a fuego medio-bajo. Calienta despacio hasta que el ajo esté ligeramente dorado, sin llegar a marrón. Si toma color demasiado rápido, aparta la sartén unos segundos.
- Añade las gambas en una sola capa y sube a fuego medio. Cocina aproximadamente 1–2 minutos por lado, según el tamaño. Deben quedar opacas por dentro y rosadas por fuera; abre una de las más grandes para comprobar el centro si tienes dudas.
- Retira del fuego en cuanto estén hechas, añade la sal y el perejil y sirve inmediatamente. El aceite conserva calor y las gambas siguen cocinándose en la sartén.
Errores que dejan las gambas secas o el ajillo amargo
- Gambas mojadas: enfrían el aceite y sueltan agua. Sécalas antes de añadirlas.
- Ajo muy oscuro: puede amargar toda la salsa. Usa fuego moderado y no esperes a que se tueste mucho.
- Sartén llena: cocina en dos tandas si las gambas se amontonan.
- Cocción larga: cuando estén opacas, retíralas. Que se enrosquen mucho y queden duras suele indicar exceso de cocción.
Gambas frescas, congeladas y sustituciones
Ambas opciones sirven si el marisco está en buen estado y bien escurrido. Esta receta parte de gambas crudas: unas gambas ya cocidas solo necesitan calentarse brevemente en el aceite con ajo. Puedes usar langostinos crudos pelados, ajustando el tiempo a su tamaño. La cayena es opcional.
Con qué acompañarlas
Sirve con pan para aprovechar el aceite y una ensalada sencilla. Para organizar un aperitivo de marisco, puedes combinarlas con los langostinos crujientes en panko. Si prefieres otra técnica, prueba los gambones a la plancha con salsa.
¿Se pueden preparar con antelación?
Lo mejor es dejar el ajo cortado y las gambas limpias y refrigeradas, y cocinarlas al servir. Recalentarlas varias veces empeora mucho la textura. Si sobran, guárdalas tapadas en frío y recaliéntalas solo lo imprescindible.




