- Tiempo total
- 30 min
- Raciones
- 2-3 raciones
- Cocina
- Cocina mediterránea
- Tipo
- Pasta
Esta pasta con tomate, pimiento y albahaca es una receta sencilla para esos días en los que apetece un plato casero sin complicarse. La salsa se prepara con cebolla, ajo, pimiento rojo y tomate triturado, y se termina con orégano y albahaca.
Puedes utilizar macarrones, penne, espaguetis o la pasta corta que tengas en casa. El truco está en cocerla al dente y reservar un poco del agua de cocción para ligar la salsa.
Ingredientes
- 250 g de pasta
- 400 g de tomate triturado
- 1/2 cebolla grande o 1 pequeña
- 1/2 pimiento rojo
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de albahaca seca o unas hojas de albahaca fresca
- Sal al gusto
- Pimienta negra, opcional
- Queso rallado para servir, opcional
Dificultad: fácil
Preparación: 10 minutos
Cocción: 20 minutos
Tiempo total: unos 30 minutos
Raciones: 2-3
Cómo hacer pasta con tomate y albahaca
1. Cocer la pasta
Pon abundante agua a hervir y añade sal cuando rompa a hervir. Cuece la pasta siguiendo el tiempo orientativo del fabricante, pero pruébala uno o dos minutos antes para dejarla al dente.
Antes de escurrirla, reserva medio vaso del agua de cocción. No hace falta enjuagar la pasta.
2. Preparar el sofrito
Mientras se cuece la pasta, pica la cebolla, el pimiento y el ajo. Calienta el aceite en una sartén amplia y cocina la cebolla y el pimiento a fuego medio durante 6-8 minutos, hasta que empiecen a ablandarse.
Añade el ajo y cocina aproximadamente 1 minuto más, evitando que se queme.
3. Cocinar la salsa de tomate
Incorpora el tomate triturado, el orégano, una pizca de sal y pimienta si la utilizas. Cocina a fuego medio-bajo durante 10-12 minutos, removiendo de vez en cuando.
Si utilizas albahaca fresca, añádela al final para conservar mejor su aroma. Si es seca, puedes incorporarla durante los últimos minutos de la salsa.
4. Mezclar la pasta con la salsa
Añade la pasta escurrida directamente a la sartén y mezcla durante 1-2 minutos. Si la salsa está demasiado espesa, incorpora unas cucharadas del agua de cocción reservada hasta conseguir una textura más ligada.
5. Servir
Sirve inmediatamente. Puedes terminar con hojas de albahaca fresca, un hilo de aceite de oliva o queso rallado al gusto.
Consejos para una pasta mejor
- No enjuagues la pasta: el almidón de la superficie ayuda a que la salsa se adhiera.
- Reserva agua de cocción: es ideal para ajustar la textura de la salsa sin aguadarla.
- No sobrecuezas: termina el último minuto dentro de la salsa.
- Prueba el tomate: si resulta muy ácido, una cocción algo más larga suele equilibrarlo mejor que añadir azúcar.
Variaciones
Puedes añadir calabacín, berenjena, champiñones o espinacas. Para una versión más completa, incorpora atún, pollo salteado o unas bolas de mozzarella al servir.
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Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de pasta puedo usar?
Casi cualquiera. Penne, macarrones, fusilli y espaguetis funcionan especialmente bien con esta salsa.
¿Se puede preparar la salsa con antelación?
Sí. La salsa puede guardarse en el frigorífico 3-4 días en un recipiente cerrado. Cuece la pasta justo antes de servir para que conserve mejor su textura.
¿Puedo usar tomate natural?
Sí. Pela y trocea tomates maduros y deja cocinar la salsa algo más de tiempo para que pierda parte del agua y concentre el sabor.




